Rodney Smith, una obra que nos inspira como fotógrafos de boda

Como hemos visto en el post dedicado a la inspiración gracias a otras disciplinas, también hacíamos mención a encontrarla en otros caminos dentro de ese amplio universo que es la fotografía. En este sentido hay un fotógrafo que no sólo nos puede ayudar en esa búsqueda, sino que además nos puede abrir el camino para encontrar la fe en este arte cuando nos vemos perdidos. Estoy hablando de Rodney Smith.

 

 

Es imposible que sea objetiva con un fotógrafo que hace de cada fotografía una obra de arte. Un autor cuya elegancia queda reflejada en las composiciones que crea, en el blanco y negro que utiliza, en la pose de sus modelos que paradójicamente nos transmiten una naturalidad amable.

 

Una elegancia que también podemos observar en su gusto por el estilismo, muy homogéneo a lo largo de su portfolio. Al igual que sus localizaciones, lugares comunes que se ven embellecidos por la minuciosa simetría y el minimalismo que consigue al limpiarlos de elementos superfluos.

 

Su fotografía está cargada de humor, de simbolismos, de inteligencia, de surrealismos. Un surrealismo que nos conduce al pintor Magritte pero que a su vez nos traslada a esas estampas del fotógrafo Lartigue por la luz natural que utiliza, que a veces realza con luz continua sólo cuando lo necesita.

 

Una obra que es fruto de su amor por el cine anterior a 1947 y a sus creencias, estudió teología siendo profesor adjunto en la Universidad de Yale, y confiesa que Freud salvó su vida. Técnicamente es impecable, trabaja con una Hasselblad y una lente de 80mm tras haber comenzado con una Leica M4 y, aunque le conocemos básicamente por su trabajo analógico en blanco y negro, actualmente también coquetea con el color.

 

Dentro de nuestra inspiración en la fotografía de bodas, Rodney Smith nos puede ayudar a componer, a ser más precisos otorgando a la pareja el lugar que se merece dentro de la composición, a ser más naturales sin perder un ápice de elegancia, a dar el salto a unas estampas con un toque de humor inteligente, incluso a utilizar elementos de atrezzo que nos ayuden a contar historias sin recargar la escena, pero sobre todo, si nos atrevemos, a buscar en los márgenes del surrealismo un camino donde a base de práctica podamos sentirnos cómodos y elocuentes.

 

En definitiva, un autor que nos puede aportar mucho y que encarecidamente recomiendo echéis un vistazo a su portfolio a través de su página web. Pocos son los fotógrafos que nos regalan este tipo de estampas y siempre es un lujazo perdernos entre sus maravillosas fotografías.

 

Por Gema S. Nájera

Fotógrafo: Rodney Smith

Vídeo: Youtube

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