Siete consejos para dar el salto a la fotografía de bodas como profesional

A menudo entramos en debates sobre lo difícil que es abrirse camino en la fotografía de bodas cuando no se tiene un portfolio sólido, con lo cual entra en juego el tema económico y con ello cuestiones que nos llevan a hablar de competencia desleal.

 

Entra también la controversia sobre qué se denomina fotógrafo profesional, si es aquel que abre un estudio pero hace unas fotografías nada atractivas o el que por el contrario no se da de alta como autónomo pero tiene un don en su mirada, que con un poco de empuje y suerte en el sector, puede llevarle lejos.

 

Pues bien, con este post de ArtsLibri vamos a dar una serie de consejos para que, quien quiera trabajar en el sector de la fotografía de bodas, lo haga de forma legal y con una progresión coherente.

 

Fórmate para ser fotógrafo profesional

 

La mayoría de los que estamos trabajando en la realización de bodas hemos terminado haciéndolas porque la gente de nuestro alrededor empezó a requerírnoslas, ya que veníamos de otros sectores profesionales dentro de la fotografía. Pero hay un cierto número de fotógrafos que, siendo aficionados, terminan realizando un par de bodas y eso les lleva a querer plantearse meterse en el sector sin una formación previa porque ven el cielo abierto económicamente.

 

Si ponemos la mirada en quienes hacen fotografía de bodas actualmente, muchos han realizado estudios de fotografía, máster en fotografía documental, en retrato, incluso algunos han optado por formarse específicamente ya que existen escuelas que están apostando por ofertarlo. Empezar por una formación es lo más coherente, ya que nos enseñan desde a realizar bodas siguiendo una narrativa, a aspectos técnicos y consejos en torno a marketing entre otras cuestiones que deben ser imprescindibles.

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Invierte en el equipo que se adecue a tus fotos y asegúralo

 

En este sentido lo importante es que te sientas cómodo, que la cámara sea una extensión de tu brazo como suele decirse. De nada sirve rebuscar en internet el tipo de objetivos que más se usan en la fotografía de bodas si después no vas a sentirte cómodo con ellos. Si ya vienes de un bagaje en otros sectores, seguramente lo tendrás muy claro, al igual que si has ido formándote adecuadamente. Nadie mejor que uno mismo para saber qué equipo te conviene.

 

Tendrás que tener en cuenta, eso sí, factores como la compra de varias baterías, tarjetas de memoria y sobre todo discos duros para hacer back up que no te lleven al desastre por pérdida de material. Igualmente es interesante contar con un seguro de equipo y otro que te ayude en caso de catástrofe si por un casual perdieses las fotografías del reportaje.

 

Infórmate sobre las soluciones para trabajar como autónomo

 

Si queremos ofrecer nuestros servicios como fotógrafo es importantísimo que tengamos bien claro que debemos hacerlo de forma legal. Las leyes en nuestro país no nos lo ponen fácil y ser autónomo en un primer momento no sale nada rentable, pero existen cooperativas que ofrecen dar de alta y baja en la seguridad social a cambio de un tanto por ciento. Existe también controversia sobre ello, pero es una forma de asegurarnos que no tendremos problemas de cara a la ley.  

 

Trabaja en agencias o como asistente de otros fotógrafos

 

Dependiendo de la agencia pueden contratarnos de forma freelance o asalariados por cuenta ajena. Es una estupenda manera de comenzar en el sector porque se encargan de la contratación de clientes y el fotógrafo sólo tiene que ir a cubrir la boda. Obviamente el salario no es muy elevado, pero ayuda a ir haciéndose con una clientela propia, si se tiene labia y buen hacer, y sobre todo a coger soltura en este tipo de reportajes.

 

El miedo a realizar bodas en solitario es algo que afecta a muchos fotógrafos en un principio, por ello es interesante la opción de prestar servicios como ayudante a fotógrafos ya integrados en el sector. Es una forma sensacional de aprender de buenos profesionales, pero hay que tener cuidado con el tipo de contrato, dejarlo todo por escrito y saber muy bien con quién se está colaborando.

 

No ofrezcas tarifas baratas para conseguir más clientes

 

Teniendo en cuenta lo invertido en formación, en equipo, en la cuota como autónomo, publicidad, dietas y demás factores que afectan indirectamente en tu retribución, te darás cuenta que tienes que poner un honorario acorde a tus cuentas para no caer en números rojos.

 

Ofrecer una tarifa barata sólo puede ayudarte a no ser valorado y a que acudan a ti clientes que no te benefician ni en portfolio ni en satisfacción fotográfica. Aquellas personas que no saben valorar este arte, pueden acudir a fotógrafos que estén a su altura, pero tú, como fotógrafo profesional que haces fotografías de calidad, que mimas tu trabajo y que cumples con la ley, debes tener muy claro que tus horas dedicadas tienen un precio.

 

Es preferible, si una boda te interesa muchísimo porque con ello podrás acceder a más clientes, imagina una wedding destination, hacerla gratis (al menos en gastos de dietas) con esa condición y sin que nadie se entere, a pensar que por poner precios económicos se te llenará la agenda. Ten muy claro que tu tarifa será acorde al público que quieras atraer.

 

Elabora un contrato para los novios

 

Es imprescindible elaborar un tipo de contrato en el cual los novios estén al tanto de la tarifa elegida, de las fotografías que se van a entregar, el tipo de álbum, condiciones de pago así como queden reflejados aspectos de fecha y timeline de la boda, dirección y datos de contacto de ambas partes, y una serie de compromisos por parte del fotógrafo en caso de pérdida de material o cualquier punto que se desee informar.

 

Existen contratos tipo en internet para su descarga, lo importante es tener la idea y adaptarla a las necesidades que más te convengan.

 

Cuida muy bien tu imagen y la estética de tu web

 

Es importante que tu imagen se adecue al tipo de cliente al que quieres llegar. Hablamos fundamentalmente de que diseñes tu página web y tu publicidad dentro de una estética que esté en relación con el tipo de fotografías que realizas. Si eres afín a los reportajes de corte natural de nada sirve hacer una página con el fondo negro, no tiene sentido. Pero si por el contrario gustas de hacer una fotografía muy en torno a la espectacularidad, una web con más fuerza puede ayudarte.

 

Lo esencial es no marear al cliente con la elección de muchas opciones, sino ser claro, directo y con el menor área de secciones posibles. Contar un poquito sobre el tipo de fotografía que realizas, tu modo de trabajar, contacto y un blog o una galería, sería a lo sumo todo lo que los novios necesitan para despertar su atención y cojan el teléfono para llamarte.

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En resumen

 

Esperamos que estos consejos sean de utilidad si estás en ese momento en el cual te planteas el salto a la fotografía de bodas profesional. Sobre todo fórmate, sé coherente con tus tarifas y trabaja de forma legal. Si tienes un estilo personal que puede ayudarte, un buen trato con los clientes y una manera de trabajar eficaz, no deberías tener miedo a querer trabajar en el sector. Lo importante es hacer un buen trabajo. La suerte se genera sola cuando se hacen las cosas bien.

 

Por Gema S. Nájera.

Foto portada: Casadísimos.

Foto Bodaf: Kake Regueira.

Vídeo: Fer Juaristi.

Captura web: Hilario Sánchez.

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