Sucesión de planos Mandragora Studio

La sucesión de planos como recurso fotográfico

Ahora que tenemos reciente los artículos sobre los distintos planos utilizados en fotografía, vamos a rizar el rizo comentando un recurso fotográfico que se basa en la disposición de varios planos en una misma imagen para componer una lectura en distintos niveles.

 

Pero, no tengáis miedo, no se trata de incrustar un popurrí de planos en una misma fotografía, estamos hablando a un nivel fundamentalmente narrativo. Como en un libro fotográfico, en el cual existen diversas líneas de lectura que terminan configurando una historia en su conjunto, imaginemos que en una misma imagen podemos observar distintas escenas que le dan sentido. Ello se consigue por medio de la sucesión de planos, en cuya obra Las hilanderas de Velázquez tenemos el mejor ejemplo para comprenderlo.

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EN LAS HILANDERAS DE VELÁZQUEZ

Recurso fotográfico, la sucesión de planos

Nos vamos a Velázquez porque me parece muy interesante utilizarlo como recurso para explicar fotografía. La mayoría de sus obras reflejan momentos congelados que bien podrían ser comparadas con fotografías de la época. En él tenemos esa concepción de lo que una imagen significa a nivel de representación de un momento más o menos real.

En Las hilanderas nos encontramos varios planos de lectura que podemos extrapolar a un álbum fotográfico de boda cuando contamos una historia o una imagen que intenta concentrar varias micro historias. En este sentido si lo trasladamos a una fotografía de boda, imaginemos los previos en casa de la novia, podríamos reflejar varios estadios de representación sin salir de una alcoba.

Estaríamos dejando de lado el “minimalismo” que supone un único plano de los novios en el contexto de un paisaje y nos adentraríamos en el fascinante mundo de la narración, escribiendo a través de varias capas una imagen muy completa gracias a la sucesión de planos.

UTILIZADOS DE MANERA ARMÓNICA

En el reportaje foto periodístico es común utilizar el recurso de la sucesión de planos, por ello es algo que se ha extrapolado a la fotografía de bodas. No obstante, debemos usarlo con orden y coherencia visual si no queremos que la imagen se convierta en un caos sin sentido.

Volviendo a Las Hilanderas, vemos que los distintos planos aparecen de forma escalonada ante nosotros. En este caso el pintor podía inventarse la disposición de los elementos siempre dentro de una situación de perspectiva real de cara al espectador. En nuestro caso como fotógrafos, tenemos que visualizar el espacio y hacer que las distintas capas aparezcan visualmente atractivas dentro de todo el conjunto de la imagen.

Para ello hay que buscar el mejor ángulo para posicionarnos y obtener una estampa general en la cual confluyan las diversas historias dentro de ese mismo momento que tenemos ante nuestros ojos. Buscaremos aquellos elementos arquitectónicos o de mobiliario que nos sirvan de apoyo, así como personajes superfluos en la historia pero que nos sirvan de marco para que cada micro historia tenga su propio protagonismo.

EL HANDICAP QUE TENEMOS LOS FOTÓGRAFOS EN LA SUCESIÓN DE PLANOS

No es un recurso fácil, aunque hayan pasado muchos siglos desde que el uso de la perspectiva permitiese la lectura de varios planos, principalmente porque utilizamos la fotografía como medio para representar un momento lo más real posible con los elementos que tenemos delante sin inventar nada.

Aún así con la práctica y la visualización de mucha obra fotográfica y pictórica, nuestro ojo se va acostumbrando a captar esas pequeñas historias dentro de una imagen de forma cada vez más rápida y natural. Para quienes queráis curiosear, os invito a ver el vídeo donde explican esa lectura de planos en Las Hilanderas. Para quienes prefiráis ponerlo ya en práctica, os invito a coger la cámara y empezar por las estancias de vuestra casa.

Ejemplos con fotos

Sucesión de planos Mandragora Studio

Las fotos de los previos dan pie a usar este recurso porque en una misma habitación pueden suceder varias escenas a la vez. En este caso en primer plano encontramos a una mujer maquillándose, aunque el protagonismo lo tenga la novia subiéndose el vestido. El primer plano nos sirve para contextualizar el momento general, aunque se sucedan dos situaciones distintas.

Tres planos diferentes

Aquí existen tres planos diferentes, dos de los cuales representan prácticamente el mismo hecho con diferente protagonista y un tercero que observa la escena. Existe armonía porque se han situado en una especie de pirámide que hace que nuestra atención vaya a esos tres planos por igual.

Fotógrafo usando de espejo

Como en Las Meninas de Velázquez, un recurso para presentar otros planos suele ser el uso de un espejo, aquí propiciado por la pantalla de un televisor que sirve para contextualizar el momento de los previos sin perder de vista al vestido de la novia.

En otros momentos de la boda la sucesión de planos puede ser más complicada, por ello se suelen realizar secuencias con fotografías independientes una vez ya en el álbum fotográfico. En este caso podemos decir que tenemos dos planos, uno en primer plano desenfocado que nos contextualiza por la vestimenta de quien está saltando y otro al fondo con los novios como actores principales.

Dos planos y arquitectura

Aquí existen dos planos conseguidos gracias a la disposición de los elementos en la arquitectura. Un ejemplo muy sencillo para comprender la sucesión de planos por su carácter narrativo explícito, donde uno de los novios baja por la escalera mientras al fondo están maquillando a una señora (suponemos que puede ser la madrina, la hermana del novio, etc.).

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